En los múltiples y variados programas de nuestras agencias, los palacios reales son a menudo importantes atractivos a descubrir. En ocasiones, con tours guiados por el interior y en otras, con una contemplación desde el exterior. Pero llegar hasta ellos es una buena forma de conocer la realidad política del país, así como los estilos arquitectónicos predominantes en cada lugar. Aquí enumeramos algunos de esos palacios reales a los que te podemos llevar dentro de nuestros circuitos y que en algunos casos forman parte de sitios Patrimonio de la Humanidad.
Palacio de Topkapi, en Estambul
Uno de los monumentos más espectaculares de Estambul y de toda Turquía es su Palacio de Topkapi. Y para suerte de nuestros viajeros, se puede visitar interiormente con un guía que nosotros proporcionamos. Este majestuoso recinto fue la residencia oficial de los sultanes otomanos, que gobernaron su imperio durante siglos desde aquí. A escasos metros del Estrecho del Bósforo, se encuentra rodeado por una inexpugnable muralla, pero su interior sorprende por el carácter refinado de su decoración: sus pabellones son una fantasía de lámparas, mobiliarios, piezas de porcelana, armas, alfombras y un largo etcétera de objetos suntuosos que os dejarán boquiabiertos.
Palacio Abdín, en El Cairo
También conocido como Palacio de Abdeen, fue la residencia del jedive de Egipto (título equivalente a virrey de este territorio bajo la dominación otomana) a finales del siglo XIX, pasando a ser palacio ‘real’ desde 1922 hasta 1952, décadas en las que el país se constituyó como monarquía constitucional independiente. El palacio destaca por su suntuosidad interior y por sus grandes dimensiones, de más de 90.000 m2. Todavía hoy es una residencia y lugar de trabajo oficial, en este caso para el Presidente de Egipto y para dignatarios extranjeros. Pero también funciona como museo, de modo que es visitable. En sus salas se exponen armas, joyas de plata, regalos oficiales y otras piezas de gran valor relacionadas con la actividad diplomática.
Palacios Reales de Marruecos y Jordania
Marruecos y Jordania son países de nuestro catálogo que siguen manteniendo una forma de estado monárquica. Por ello, repartidos por su territorio hay varios palacios reales que, por seguir en funcionamiento, no son visitables. En el caso de Marruecos, destacan el de Rabat, principal residencia del monarca Mohammed VI, y muy especialmente dos que están a tiro de piedra de cualquier tour a pie. El primero, el de Fez, con sus majestuosas Puertas Doradas. Y el segundo, el de Tetuán, en la plaza El Mechouar, que marca la transición entre la medina y el Ensanche.
Y en el caso de Jordania, el palacio de referencia es el de Raghadan, en Ammán. Pero debido a su uso como residencia y a su intensa agenda diplomática, las visitas al recinto son sólo de carácter muy excepcional.
Por otro lado, en Marruecos también hay otros palacios reales de carácter histórico, dada la larga tradición monárquica del país. Se pueden citar el Palacio El Badi de Marrakech y el Palacio Real de Meknes que, no obstante, presentan importantes daños como resultado del paso del tiempo.
Otras sugerencias en nuestros catálogos
Además de estos palacios reales, en nuestros catálogos encontrarás referencias a otros, especialmente en los circuitos combinados. Por ejemplo, si añades Atenas a tu viaje por Turquía, a buen seguro que pasaremos por la Plaza Sintagma, donde está el Parlamento griego, que fue Palacio Real tiempo atrás. Y si viajas a Omán, un atractivo de los tours por su capital, Mascate, es acercarse al Palacio Al Alam y ver desde fuera la colorida residencia del monarca.
En definitiva: si te gusta conocer los grandes palacios y comprobar los gustos y modos de vida de reyes y sultanes, estos monumentos pueden formar parte de tu programa de viaje. Sólo tienes que decírnoslo para encajarlo en él de la mejor manera posible.